corro luego existo platano
30Ene

Haile

Lo mejor de la semana suele llegar el sábado o el domingo. No lo digo sólo por las salidas con los amigos, los programas de radio o los periódicos dominicales. Lo digo porque la mejor entrevista de la semana la publicó ‘El Mundo’ el último día de la semana. Haile Gebrselassie: “Si tuviera 20 años, bajaría de dos horas en el maratón”, firmada por Francisco López-Seivane, un verdadero viajero. Un nómada.

En ella, “El emperador” etíope asegura que con la experiencia adquirida a lo largo de su carrera podría correr los 42.195 metros en 1:59:59. Algo inhumano mientras escribo estas líneas (y Dennis Kimetto continua ostentado la plusmarca mundial con 2:02:57). Ahora mismo la polla de este keniata es la más grande de la clase. Plonc. Aunque los demás quieran presumir de paquete sin sacarla de sus ‘meyba’.

Dos minutos 58 segundos es una eternidad. Con este tiempo puedes leer este artículo. Si eres lo suficientemente rápido (tienes que ser un puto galgo) puedes correr 1.000 metros en 2’58”. De hecho, el atleta que se proponga rebajar las dos horas debe correr a una media de 2:50 el quilómetro, contando los 195 del sprint. Lo puedes consultar en un “marathon pace calculator”.

Hay un proyecto científico para rebajar las dos horas del maratón. En serio. (No hay vacuna para la SIDA; tampoco hay cura para el cáncer). Un grupo de profesores universitarios ingleses de la maravillosa Universidad de Brighton se han puesto pies a la obra para conseguirlo. Hay una web muy maja que os lo cuenta: “Countdown to the first sub2hr marathon”. Niños, no lo probéis en casa.

El proyecto lo dirige el profesor Yannis Pitsiladis. Sí, es griego. Como Phidippides, el primer maratoniano conocido de la historia. Por si no sabéis como acabó llegando [OJO, CONTIENE ESPOILERS] la palmó a la llegada. Su mérito fue dar la noticia que Grecia había ganado una batalla contra los persas en la ciudad de Maratón. Por ello corrió –como Haile, descalzo- hasta la Acrópolis y parece ser que les gritó “Niki!”. En esto hay otras marcas de calzado que no se ponen de acuerdo.

Pitsiladis se propone rebajar la marca del maratón a partir de cuatro progresos que (oh) no incluyen las drogas ni tus calcetines compresivos de 60€ (:_________). El buen doctor quiere buscar una persona con un póquer en sus piernas 1) los genes adecuados 2) el entrenamiento adecuado 3) la dieta adecuada 4) el atleta adecuado. En el cuarto punto ponen como ejemplo nuestro buen Haile. Y aquí es donde se sacan el comodín, el joker, el as en la manga, la carta Nacho Vidal, aquí es donde la cosa se pone interesante…

Porque… ¿de qué sirve un cuerpo con unos genes, un entrenamiento y una dieta adecuada sin la mentalidad adecuada? En otras entrevistas publicadas a Gebrselassie (he leído tantas que me cuesta citarla con exactitud) el etíope defendía “Necesitas tres cosas para ganar: disciplina, trabajo duro y antes que nada, tal vez, compromiso. Nadie va a conseguir nada sin estas tres cosas”.

Creo que Gebrselassie es uno de los mayores atletas de la historia, y seguramente lo es por su fortaleza mental. Es un deportista modesto que tiene la cabeza más bien amueblada que un catálogo de IKEA. La parte psicológica de bajar de las dos horas en el maratón es el eslabón más débil del proyecto del doctor Pitsiladis. Pero vamos, seguro que hay un ‘coach’ que tiene una sarta de frases optimistas para que te levantes contento los lunes. Y para convencer a alguien que puede bajar de las dos horas en el maratón.

Querido ‘coach’, vamos a muscular esta teoría con unos cuantos datos. Los expertos se proponen llegar a rebajar el maratón en 2019. Faltan tres años. Sobran 2’57”. Báscula en mano, alguien tendría que rebajar la marca en casi 59 segundos al año, 5 segundos al mes, 600 milisegundos al día. ¿Cómo lo ves?

Atendiendo a las marcas anteriores, se puede llegar a calcular una progresión en los récords mundiales de maratón. Vamos a ver. La primera marca moderna de maratón la tiene Spiridon Louis, un aguador griego que en 1896 recorrió la mítica distancia en 2:58. Pero aún no eran 42.195 sinó algo menos. Los metros finales son un añadido de los Juegos de Londres de 1908 para que los corredores llegaran al palco del estadio White City de Londres. Y así quedo establecido por la IAFF (REBOBINANDO)…

(STOP) Hasta que el 28 de septiembre de 2008 Haile Gebrselassie consiguió la marca de 2:03:59. Hasta ese momento ningún ser humano había bajado de los 2:04:00 Han tenido que pasar siete años (desde el 2008 hasta el 2015) para rebajar la marca mundial en un minuto. Emmanuel Mutai 2:03:52 en Chicago el 13 de octubre de 2013, Dennis Kimetto en 2:03:45 en la misma carrera. Patrick Macau el 25 de septiembre de 2011 en Berlin lo dejó en 2:03:38. Wilson Kiprotich en 2:03:23 el 29 de septiembre de 2013. Emmanuel Mutai lo rebajó 10 segundos en 2014, pero en la misma maratón (Berlín) y el mismo día (28 de septiembre de 2014) Dennis Kimeto lo rebajó hasta la marca actual: 2:02:57.

Con el ‘Hall of fame’ de récords mundiales se llega a tres conclusiones. El hombre que baje de las dos horas (porque el récord en mujeres está en 2:15:25 desde el 2003 con Paula Radcliffe en Londres) probablemente lo haga en Berlín, porque es el maratón más rápido, con permiso de Chicago y Dubai. El atleta habrá nacido en África. En Kenia (8 de los 10 plusmarquistas lo eran) o en Etiopia (los dos restantes eran etíopes). Y en tercer lugar, no es ninguno de los plusmarquistas actuales. A los Kimetto, Mutai, Kiprotich o Makau la mejora és del 2,5%. Algo así como que Usain Bolt dejara su récord en los 100 metros de 9:58 a 9:38. Parece increíble, no?

Probablemente el récord no se vaya a batir antes de 2019. Pero sí en unos años. La persona que lo haga (el monstruo) se encontrará con la misma soledad que Haile en la maratón de Berlín del 2008. Cuando llego al quilómetro 38 y a Emmanuel Mutai se le fundieron los plomos. Cuando a sus liebres se les acabaron las zanahorias. Cuando él era el único que quedaba entre su sombra y la Puerta de Brandenburgo. Al final, sólo podía competir contra si mismo.

Y aquí, querido lector, es cuando la leyenda y tu quedáis a la par. Tu contra ti mismo. Tu contra la distancia que te impongas. Tu contra tu historia. He tardado 2 minutos 57 en equipararte a ti –pobre diablo- a Haile Gebrselassie. Si yo puedo… qué coño no podrás hacer tu si te lo propones?

DAVID JOBÉ

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

FOLLOW @corroyexisto